El Gobierno brasileño quiere que el Congreso apruebe antes del próximo 20 de diciembre la Medida Provisional 1.394/2026, que plantea prohibir la explotación, oferta, intermediación y publicidad de las apuestas de cuota fija en todo el país, tanto en plataformas online como en modalidades presenciales.
El ministro de Relaciones Institucionales, José Guimarães, incluyó esta iniciativa entre las prioridades legislativas del Ejecutivo durante una comparecencia ante la prensa el pasado 27 de octubre. La agenda también contempla la enmienda constitucional sobre seguridad pública y la propuesta de transporte público gratuito.
Sin embargo, la tramitación parlamentaria afronta dificultades. La comisión mixta encargada de examinar la medida todavía está pendiente de constitución y no cuenta con presidente ni relator. Además, los parlamentarios han presentado 99 enmiendas, cinco de ellas retiradas, por lo que permanecen 94 propuestas pendientes de análisis.
Las modificaciones planteadas abordan cuestiones muy diversas: desde limitar las apuestas a acontecimientos deportivos en directo hasta restringir el alcance de la prohibición o permitir la devolución de las tasas abonadas por las licencias de operación.
La medida provisional fue publicada el 25 de septiembre y ya se encuentra en vigor, aunque necesita la aprobación del Congreso para convertirse en ley. El calendario parlamentario establece el inicio del régimen de urgencia para el 9 de noviembre y fija el 23 de noviembre como fecha de finalización de su primer periodo de vigencia, con una prórroga automática de otros 60 días que podría extender sus efectos hasta marzo de 2027.
De este modo, el objetivo político del Gobierno de obtener la aprobación antes del 20 de diciembre convive con un calendario legislativo que deja todavía un importante recorrido parlamentario a una iniciativa que plantea el cierre de la actividad regulada de apuestas de cuota fija en Brasil.














